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Gijón nocturno

on Dom, 23/10/2011 - 11:44

En nuestro último viaje a Gijón, además de tomar sidra y pastel de cabracho me entraron ganas de empezar a probar con la fotografía de larga exposición. Este tipo de fotografía casí podemos restringirla a fotografía nocturna ya que se requiere que haya muy poca luz, aunque también se puden hacer tomas de larga exposición usando filtros de densidad neutra.

Dentro de este tipo de fotografías siempre vamos a tener en cuenta que los motivos no se deben desplazar mucho, o si lo hace que sea de manera encauzada (efecto seda en cascadas de agua), y sobre todo ¡¡¡no mover la cámara!!! En este tipo de fotos el trípode es indispensable, ya que cualquier movimiento, por mínimo que sea, afectará al resultado fínal de nuestra toma. También es importante el uso de cualquier accesorio que minimice el movimiento de la cámara: disparador remoto, levantar el espejo primero...

Por otro lado, el otro fáctor determinante es la apertura, ya que nos pérmite jugar con la cantidad de luz que entra por el objetivo, además de otros efectos. Por ejemplo, como podeis ver en la foto, los haces de luces salientes de las farolas son debidos a una apertura muy péqueña (efectos de difracción), cuanto más cerramos la apertura más notorio será este tipo de efectos de luz con haces.

En este caso concreto no disponía de trípode, por lo que apoyé la cámara en una de las columnás del paseo, encuadré a la zóna de más luz para poder comparar los efectos de la apertura, enfoque automático... y chas! a disparar.

 

Datos de la toma:

  • Camara: D7000
  • Objetivo: Sigma 24-70 f2.8 EX DG
  • Apertura: f32
  • Exposición: 15s
  • ISO: 200
  • Focal: 70mm